Iria Puyosa / ¿Demasiado Humano?
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Iria Puyosa / ¿Demasiado Humano?
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LA RAZÓN DE LA VOLUNTAD

 

De la mano del Demonio, Adrián Leverkühn consuma su separación de la razón y sacraliza la profana Voluntad. El desequilibrio emocional y la melancolía también son extensiones necesarias del pacto. La inmersión en la experiencia intelectual de la composición musical implicará para Adrián Leverkühn una represión de las emociones y las pasiones.

Sigamos la explicación del propio Thomas Mann, en su interpretación del pensamiento de Schopenhauer: <<La voluntad, como lo contrario de la tranquila suficiencia, es en sí una infelicidad fundamental: es inquietud, aspiración, necesidad, ansia, avidez, añoranza, pasión, y un mundo de la voluntad no puede ser otra cosa que un mundo del dolor. >>19 

Así, tras la consagración de la Voluntad como fuerza vital encontramos el irracionalismo:

<<La Voluntad era el último e irreductible fundamento del ser, la fuente [de] todos los fenómenos, la causa ínsita y eficiente en cada uno de ellos, suscitadora de todo el mundo visible y de toda la vida (...) ¿Por qué la hallaba preciosa? ¿Porque representaba el resultado de algún conocimiento objetivo del valor de la vida? !Oh, no! A la voluntad era extraño todo conocimiento; era algo del todo independiente de éste, del todo original e incondicionado, un impulso ciego, un instinto fundamentalmente sin fundamento, un absoluto inmotivado, que estaba lejos de depender de cualquier juicio sobre el valor de la vida; más bien, al contrario, todos los juicios dependían por entero del grado de fuerza de la voluntad de vivir. >20

Rendir culto a la Voluntad -en el sentido que tiene el término dentro del pensamiento de la lectura que Mann hace de Schopenhauer- implica, entonces, que queda anulado el compromiso ético con la sociedad. Otra vez nos encontramos con los hijos de la Razón torcida.


EL DIENTE MUERTO

 

La consumición final es la única posibilidad de romper con el círculo de la exaltación y el hastío, que proviene de la escisión entre lo humano racional y lo humano irracional, que marca la biografía de Adrián Leverkühn. Mann establece un paralelismo entre el drama personal de Adrián Leverkühn y la crisis de la sociedad alemana. Aunque el fin de renovar la música perseguido por Adrián Leverkühn no puede juzgarse de igual manera que el expansionismo alemán, que hizo estallar todo un sistema de ética social hasta desembocar en una experiencia de destrucción sistemática. El juicio implícito sobre la experiencia de Adrián Leverkühn señala que, sin el freno de la racionalidad y la permanencia dentro del orden de una cultura, el hombre corre el riesgo de perder los vínculos con los otros hombres y caer en la perversidad. Cuando la violencia repercute sobre la cultura y se pierden los frenos éticos insurge el fascista que hay en cada uno de nosotros, es la advertencia entrelíneas. En el fondo, Mann es partidario de preservar la raíz del diente muerto.


UNA OPORTUNIDAD DE REDENCIÓN

 

A pesar del pesimismo que caracteriza la visión del drama fáustico propuesta por Mann, se mantiene el puente con la tradición de la redención final del condenado. La puerta a la redención es el amor. Para Adrián Leverkühn, las llaves de esa puerta las tienen Rudi y el pequeño Nepomuk. El pacto con el Diablo prohibe expresamente el amor, al intentar romper este interdicto Adrián Leverkühn está tratando de evadir el pago correspondiente por los 24 años de iluminación.

Al presentar a sus 'amigos' El lamento del Doktor Faustus, Adrián Leverkühn está declarando su anhelo de superar la escisión vital que lo ha llevado a un frío alejamiento de sus semejantes y está invocando a través del contacto humano la Gracia divina que lo puede salvar del pago de su oneroso contrato. Sin embargo, el gesto de la confesión también lleva la marca de la soberbia.

El final del drama del Doktor Faustus le hace trampas a la razón, quizás porque el orden racional es territorio divino y el pacto con el Demonio es demasiado humano. O quizás porque "la verdadera pasión sólo se encuentra en la ambigüedad y en la ironía"21.

 

Caracas; 29 de febrero, 1996.- 

 

19 MANN, Thomas (int.). El pensamiento vivo de Schopenhauer. Pág. 22-23.
20 Ibid Págs. 19-20.
21 MANN, Thomas. Doktor Faustus. Pág. 284.

 

REFERENCIAS


ARISTARCO, Guido. La disolución de la razón. Ediciones de la Biblioteca, UCV. Caracas, 1969.
BERMAN, Marshall. Todo lo sólido se desvanece en el aire. Siglo XXI Editores. México, 1988.
GOETHE, Johann. Fausto. Ediciones Cátedra S.A. Madrid, 1994.
KARST, Roman. Thomas Mann. Historia de una disonancia. Barral Editores. Barcelona, 1974.
LUKACS, Georg. El asalto a la razón. Ediciones Grijalbo, S.A. Barcelona, 1968.
MANN, Thomas. Doktor Faustus. EDHASA. Barcelona, 1978.
MANN, Thomas. Diarios. 1918-1936. Plaza & Janes Editores S.A. Barcelona, 1986.
MANN, Thomas (int.). El pensamiento vivo de Schopenhauer. Editorial Losada. Buenos Aires, 1939.
MANN, Thomas. Richard Wagner y la música. Plaza & Janes. Barcelona, 1986.
MARLOWE, Christopher. La trágica historia de la vida y muerte del doctor Fausto. Ediciones Cátedra. Madrid. 1993.



 

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