|
|
|
| Pasaje
a la India
Marcos
Vieytes |
|
Desde
el fin de la segunda guerra mundial, la producción cinematográfica
india es la más prolífica del mundo: cada año alcanza
una cifra que oscila entre las 800 y 900 películas, y su envergadura
ha sido la causa de que bautizaran con el nombre de Bollywood al cine
producido en Bombay en idioma hindi (también se filma en Calcuta
y en otras ciudades, en urdu y en muchos otros idiomas, aunque la producción
que salga de Bombay sea la única de alcance nacional). Casi todas
las películas tienen una duración promedio de dos horas
y media, y en la mayoría de ellas —sin importar el género
al que pertenezcan— hay números musicales. Estas singulares características la han transformado en un espectáculo visual bastante ajeno a las convenciones del espectador occidental, aunque podamos reconocernos en la clasificación genérica usual bajo la que se encolumnan. Su originalidad no reside únicamente en la extensa duración de las películas, sino también —y por sobre todo— en la deliberada y alegre mezcla de géneros aparentemente incompatibles —como el bélico, el melodrama y el musical, por hablar del caso que nos ocupa—, en la artificiosidad de la violencia y en la inocente representación de la sexualidad, dando a luz algo así como un erotismo lactante, ingenuo y voluptuoso a la vez.
Aunque gran parte
de la producción india es editada en DVD con opción de subtitulado
en inglés, apenas si hay una decena de títulos en castellano
a los cuales acceder. Uno de ellos ha sido Lagaan, candidata
al Oscar como mejor película extranjera hace un par de años,
otra es Asoka —película histórica
que está proyectando la señal de El placer que nos dispensa la visión de esta película puede ser comparado, sin ánimo peyorativo alguno, al que nos proporciona regularmente el mejor espectáculo deportivo. No sólo porque la película gire alrededor del encuentro de críquet entre unos aldeanos indios que no quieren ni pueden pagar más impuesto (lagaan) doble y sus colonizadores británicos empeñados en exigirlo, sino también por las coincidencias entre la naturaleza misma del cine de género y la del deporte. Como todo gran espectáculo popular, ambos comparten una serie de reglas estables que le permiten al espectador común contar con un horizonte más o menos estable de expectativas en las que puede reconocerse, y por las que consigue acceder al goce del juego y el disfrute del azar sin mayor vértigo ni confusión.
Podríamos
decir que Lagaan es la versión según Bollywood
de Los siete samurais de Kurosawa o de cualquier otro
título en el que un grupo selecto de gente se propone liberar a
un pueblo de sus opresores. Sólo que en esta son los propios aldeanos
quienes aprenden a defenderse y no lo hacen mediante la violencia, sino
mediante la educación en las artes del enemigo, el dominio de los
impulsos, la astucia y el aprovechamiento práctico de las diferencias.
Esta propuesta de libertad conseguida gracias a la observación
y el aprendizaje de otras costumbres les permite vencer al enemigo en
su propio terreno pero también descubrir, incluso, los sentimientos
comunes y las taras de la propia cultura. El romance latente entre la
hermana del gobernador británico y el líder indio es un
ejemplo claro de lo primero, y la secuencia en la que Bhuvan decide incluir
a un tullido descastado en el equipo, revelando unos prejuicios sociales
iguales o peores que los demostrados por los oficiales ingleses, manifiesta
lo segundo de forma particularmente eficaz y emotiva. Heterogénea y fascinante, Lagaan funciona maravillosamente como puerta de entrada a un nuevo universo cinematográfico. Los cambios de ritmo y las alternativas argumentales no persiguen el ojo siempre ajeno del espectador intransigente, sino la amable credulidad del cómplice generoso. Dejarse ganar por la estética juguetona del musical, el suspenso deportivo y la subtrama romántica será la mejor garantía para disfrutarla.
|
|
Lagaan. Once upon a time in India. India, 2001, `224. Dirección. Ashutosh Gowariker. Guión: AG, Kumar Dave, Sanjay Dayma, K.P.Saxema. Prod.: Reena Data, Aamir Khan. Mús.: A.H. Rahman. Fot.: Anil Mehta. Mont.: Ballu Suluja. Intérpretes: Aamir Khan, Gracy Singh, Rachel Shelley, Paul Blackthorne, Suhasini Mulay. |
|
|
|
|
| || Información |Contacto |Archivo || | |
|
Prohibida la reproducción de cualquier parte de este sitio web
sin permiso del editor |