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pesar de estar incluido en una colección de bolsillo y de que este tipo
de textos, en la mayor parte de los casos, está dedicado a posibilitar
un primer contacto con las obras editadas y su divulgación en ámbitos
escolares — por lo que casi nunca incluyen una exhaustiva información
sobre las circunstancias en las que la obra fue escrita y editada o sobre las
diversas interpretaciones a que ha dado lugar— la edición de Cantos
de vida y esperanza de Rubén Darío, realizada por José
Carlos Rovira, es un trabajo solvente, minucioso y actualizado.
Desde las primeras
líneas del estudio introductorio, los datos filológicos relacionados
con el proceso de elaboración y publicación de los textos rubenianos
y sus diversas interpretaciones, no son indicaciones eruditas sino apoyaturas
y aproximaciones para desentrañar el sentido profundo de la obra de aquel
que, tal como recoge José Carlos Rovira, ha sido justamente llamado el
liberador y fundador de la poesía moderna en lengua castellana.
En cuanto a la trascendencia
e importancia del texto editado, el poemario significa un punto de inflexión
en la obra del poeta nicaragüense que aúna en ella un pasado consumido
por un Eros insaciable y la perspectiva desoladora de un inclemente Tánatos;
gracias a una envoltura idiomática innovadora, posibilita la comunicación
de las sensaciones y sentimientos que definían y caracterizaban a los modernos
aconteceres. En Cantos de vida y esperanza, nos encontramos ante
palabras llenas de vibraciones significativas en las que la adecuación
entre lo expresado y la forma de expresarlo justifica su permanente validez, hasta
tal punto que sin las novedosas fórmulas métricas, sin sus escenarios
mitológicos y exóticos y sin la renovación expresiva que
les es consustancial, hubiera sido imposible transmitir los nuevos, libérrimos,
complejos y, en muchas ocasiones, contradictorios impulsos vitales que las motivaron.
En el apartado titulado Comentario, encontramos un clarificador estudio de cada
una de las cincuenta y nueve composiciones, como así también del
titulo y el prefacio del libro. Ubicado al finalizar el texto de la obra, libera
a sus lectores de la consulta a las notas a pie de página y permite que
se incluya una exégesis concienzuda sin entorpecer la lectura. Los comentarios
se inician con una acertada e imprescindible descripción métrica
y las circunstancias que rodearon su escritura y publicación y continúan
desentrañando las significaciones de cada una de las palabras usadas en
el poema cada vez que su sentido ha experimentado alguna variación, ha
decaído en el uso cotidiano o simplemente es desconocido en este ámbito.
Gracias a esta generosa aportación filológica es posible adentrarse
en la cosmovisión propia de Darío y desentrañar el o los
significados de los poemas que integran la obra.
Nos hallamos, por tanto, muy lejos de una edición que pueda ser utilizada
exclusivamente para fines escolares y, aunque no cabe duda de su utilidad para
estos menesteres, al recoger y valorar de modo completo y abarcador la bibliografía
critica aparecida hasta la conmemoración del primer centenario de su publicación,
constituye un hito indubitable en los estudios rubenianos y un instrumento imprescindible
y adecuado para el conocimiento de la obra de aquel que mereció que púberes
canéforas lo coronasen de acanto y proclamasen por siempre su mérito
inmortal. José Carlos Rovira, con su cuidada, completísima y solvente
edición, ha puesto al día lo que hace un siglo fue un aldabonazo
en el anquilosado panorama de la lírica escrita en castellano.
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