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Breve
reseña de un planeta
(un caos concreto) |
Ricardo
Ruiz |
Un amigo, como
sólo un amigo puede hacerlo, regala aún más de lo
que sabe y otorga más de lo que ofrece. Días atrás
me ofreció presentar a un poeta brasileño o mejor, a la
parte poeta de un brasileño, y al pedirme esto me hizo
un regalo inesperado, un planeta. Un enorme y brillante planeta.
El planeta Miranda, un mundo sorprendente que es su propio sol y ilumina
a quien se acerca. Un planeta que gira sobre sí mismo pero cuyo
eje son los demás y su órbita nos abarca. Un planeta pleno
de misterios, pero sin cara oculta. Un mundo lleno de dioses, falsos como
dioses, y de mujeres y hombres que los sobreviven para hacer de ese (este)
mundo otro mundo “maravilloso vil maravilloso”.
Anverso, reverso, diverso y verso perverso de nuestro mundo y que habita
en él. Lenguaje como virus y virus del lenguaje.
Este planeta Antonio Miranda, nacido Antonio Lisboa de Carvalho Miranda,
un 5 de agosto de 1940, (estamos a tres días de su aniversario.
Parabens), brasileiro brasiliense, vive actualmente en Brasilia, maranhense
de origen, carioca de formación y “renacentista” en
ejercicio. Poeta, escritor, escultor, docente, bibliotecólogo,
dramaturgo es, entre tantos etcéteras, miembro de la Academia de
Letras del Distrito Federal, profesor y Jefe del Departamento de Ciencia
de la Información y Documentación de la Universidad de Brasilia
y Consultor en planeamiento y arquitectura de bibliotecas y centros de
documentación.
Escritor de poesía desde pequeño y poeta experimentalista
a partir de su descubrimiento del surrealismo, dadaísmo y sobre
todo del concretismo y neo concretismo, funda el “poegoespacialismo”,
una singular conjunción de poesía concreta y arte visual.
Un ejemplo de “poegoespacio”, “Desembarque”, de
1959, fue expuesto aquí en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires,
en la muestra de Arte Madí de 1962.
Amigo de Manucho Mujica Laínez, sobre quien escribió “Manucho
y el Laberinto”, vivió un tiempo en Bs. As. donde expuso
sus trabajos y publicó en el suplemento literario de La Nación
y algunos textos en el diario vanguardista Diagonal Cero de La Plata.
Ligado generacionalmente a la poesía de protesta de fines de los
años sesenta, culmina ese período con “Tu país
está felíz”, obra sarcástica y ecléctica
que, representada como pieza teatral en Caracas, Venezuela, dio origen
al grupo de teatro “Rajatabla”, hoy Fundación Rajatabla,
cofundada junto al director de teatro Carlos Giménez y al músico
venezolano Xulio Formoso en 1971. Fundación que es hoy escuela
de teatro, café concert, y teatro, en la capital venezolana.
Esta obra, que con escándalo para los patrones morales de la época
incluía un desnudo colectivo, acabó siendo un suceso histórico.
En el mismo sentido su obra de 1973 “Calzoncillos con nubes”,
tumultuosamente estrenada en el Teatro Popular de Bogotá, Colombia,
con amenazas de la derecha por su carácter “nada edificante”
y de la izquierda maoísta por la supuesta ausencia de un final
“revolucionario”. O de la Iglesia con el estreno de “Jesucristo
Astronauta”, considerando herético y pernicioso a este auto
sacramental sobre lo profano y lo divino.
En su obra poética los temas centrales una y otra vez revisitados,
según el autor, son: el cuerpo, el tiempo, el amor transitorio
o trascendente, el agnosticismo y los símbolos, y las llagas nacionales,
analizadas desde su concepción de “pesimismo activo”
ligado cercanamente con el pensamiento de Walter Benjamín, propuesta
que amplía hacia una integración de las artes incorporando
el dramatismo teatral, ritmos de la música o invocando elementos
formales de las artes visuales.
Una poesía que en sus libros mantiene una unidad temática
y una homogeneidad conceptual, buscando en cada uno un registro particular
para expresarse. En “Canto Brasilia” (2002), donde a través
de un lenguaje despojado y minimalista coloca al Brasil como escenario
de las utopías desarrollistas e integracionistas que llevaron a
la construcción de la nueva capital del país. O en “Brasil,
Brasis” (1999) reflexionando sobre el proceso histórico de
la nacionalidad a los 500 años del llamado “descubrimiento”.
En “Per ver sos” (2003), el hilo conductor, anárquico
e iconoclasta, es su indagación sobre la sexualidad y la existencia
humanas, sin dejar de lado las adversas relaciones político-sociales
en las que vivimos. “Registrar un poema / en el corazón de
América / en la conciencia del mundo / un poema sucio / (que es
el más limpio de todos). / Pervertir los sentidos / en busca de
los sentidos.” O en “San Fernando Beira Mar” (2004),
de la colección de Cantigas de Escarnio e Maldizer, un fortísimo
poema, “documento de cultura, documento de barbarie”, (Frederic
Jameson citando a Benjamín), sobre la situación social en
América.
Su último libro “Retratos & poesía reunida”
(2004), su próxima obra “Terra Brasilis” y sus indagaciones
sobre la “metapoesía”, los poemas sobre poesía
en la historia de la poesía brasilera, son apenas una parte de
este inmenso planeta, una cartografía incompleta que muestra sólo
alguno de sus continentes y de sus océanos. Pero ya que lo tenemos
con nosotros, tocándonos con su atmósfera, circunvalándonos,
girando en nuestro cielo, aterricemos en él.
2 de agosto de
2005
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