MARCOS V
IEYTES


Ojos clavados en la espalda


I

desea saber
dice
si entendí sus palabras

que son órdenes dice
muy lentamente
que espera
que haya entendido sus órdenes
dice
que las repita para que no me las olvide dice
y no me equivoque

II

sin mover los labios
le pido a dios que no obligue
a mi cuerpo a pensar

mudo
el ruego a dios en mi cuerpo
no pienso
sé que no pienso
mudo

sin mover los labios
agradezco a dios que haya escuchado mi ruego

III

huelo mi sudor
quiero recordar
qué
huelo en mi sudor

IV

yo
que no quiero abrir los ojos
sudo
miro
en mis ojos
el chorro blanco y sudo
y no pienso

él retira su cara
y yo
suspiro como si se me extinguiera el ardor de una quemadura
abro los ojos
escucho

V

borró
esa noche
lo que fuese que nos rodeara
si es que hubo algo
esa noche
que nos rodeara

borró todo
todo
menos la sed y el rezo
que
mudo
llevé a mis labios

VI

yo
arrodillado
despego mi lengua que hace lo que a él le gusta que haga
y digo sí
y alzo los ojos hacia la nada
y digo sí
otra vez
la lengua
seca y como entumecida

VII

él me mira
y sus ojos no dicen nada
demasiado inmutables
por demasiado tiempo
están ahí
en su cara
están ahí
quietos
dos líneas que miran algo que no soy yo
dos líneas de agua verdosa que miran algo
que
acaso
esté fuera de mí

VIII

el humo sube
lento
hacia la luz helada de sus ojos


IX

no pienso
pero sé que hago
lo que él quiere que haga

no pienso

X

no hay sangre en sus manos
no hay sangre en su cara
sólo piel
y huesos
y un empecinamiento salvaje y helado que se le dibuja en la boca
en la respiración
en el fulgor como sigiloso de los ojos
y en sus manos
crispadas

XI

el silencio
ahora
es frío
pero no azul

el aire
es negro y frío

no pienso


XII

gritá
vamos
gritá
le oigo decir
él grita
que aparte las manos
las aparto
creo
sus manos
entran y salen de la luz para golpear
sus manos
escarchadas
preguntan
querés más
sus manos

XIII

el Demonio es la subversión del orden instituido por dios
grita
pedí más
murmura
pedí más

XIV

no me muevo
no pienso

XV

él
dormido
habla
muerde
las palabras


XVI

él
despierto
me dice comé
comé
repité él
y como
él
me mira comer
y yo
a quien él mira comer
como

XVII

qué hacía yo
allí
de espaldas a la claridad
la mirada clavada en él
cercado por los signos
de una lengua que me era imposible leer?

XVIII

no sé cuánto tiempo
pasamos en esa casa
no lo sabré nunca
creo
o tardaré en saberlo
o imaginarlo
pero durante ese tiempo
no me atreví a preguntar qué hacíamos
o qué esperábamos en esa casa
de ventanas tapiadas
fría y silenciosa

yo
los ojos cerrados
apoyaba mis manos en su espalda e iba

XIX

qué hacía yo
allí
de espaldas a la claridad
la mirada clavada en su espalda
cercado por los signos
de una lengua que me era imposible leer?

atestiguaba
la peregrinación de un soldado de Cristo por las catacumbas

XX

tuve ganas
confiesa él
de quedarme ahí
afuera
la voz baja y lenta
plantado en la tierra como un espantapájaros

XXI

no le digo
a él
que quiero llorar
a él
que no quita
los ojos de la ruta
a él
que no va a ninguna fiesta
a él

XXII

otro
que no era yo
u otro
que no era yo del todo
habló por mí
desde su vértigo
y dijo que sí
que soñaba

XXIII

hago
dije
lo que hace uno bajo la lluvia
que le oculta el mundo

no me pregunto qué hay
además de la lluvia y la oscuridad
y de ese cuerpo a mi lado
que apenas respira

XXIV

escucho la lluvia
que chasquea sobre la persiana
y antes que la voz
se empape
antes
que se quiebre
soy
algunas noches

XXV

Amanece.
No llueve.
Partimos.

la mañana
es gris y fría

XXVI

yo cierro los ojos
y me quedo quieto
vacío y quieto
como si nada existiese
ni mi memoria
ni lo que sé

vení
me dice
vamos

XXVII

oh mi perro
mi fiel perro paciente
mi perro sumiso
y fiel y paciente que merece palabras
que nunca antes se escribieron!
dice

pero éstos son malos tiempos para la lírica
pienso

XXVIII

la soledad tiene gusto a hierro
dice él
mi soledad tiene gusto a hierro
dice
a sangre y a fuego
dice
y la sangre y el fuego y el hierro
purifican
dice él

XXIX

el país
este país
está empachado
dice
atosigado de palabras inverosímiles dice
vivimos
en el país de la ficción
dice
palabras falsas
de noche y de día
dice
palabras inútiles
palabras huecas

XXX

ficción
en la letra escrita dice
ficción
en la letra hablada repite
la letra de la ficción


XXXI

le pregunto
sentado
qué esperamos en esa casa

y me dan miedo
dice mi cuerpo
esa casa
esos crepúsculos
ese silencio

Marcos Vieytes
Argentina

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