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ARMANDO DISCÉPOLO
ha tejido en Stéfano una importante red intertextual que,
basada en los nombres de los personajes de la obra, remiten, en cada uno
de los casos, a personajes ligados a la historia de la música:
Algunos, a personajes principales de célebres óperas; otros,
a personas reales que han tenido suma trascendencia en la vida de un determinado
y famoso compositor italiano: Giuseppe Fortunio Francesco Verdi. (1)
La relación
establecida en el texto con respecto a Giuseppe Verdi es trascendente
y gira en torno al personaje principal, Stéfano, quien también
es músico y sueña con escribir una gran ópera. En
un pasaje de la obra, don Alfonso, padre de Stéfano, le reclama
a este último, repitiendo irónicamente sus palabras:
“Papá...¡alégrese!...¡alégrese...¡yo
voy a ser un gran músico! (...) ¡Sí, papá;
un músico chélebre...como Verdi!” (2)
El mismo nombre Stéfano, además, establece una relación
intertextual con la vida de Verdi que no podremos desdeñar, pero
eso lo dejaré para el final, una vez que sea develado el resto
de los elementos textuales que evidentemente fueron concebidos, en mi
opinión, con un fin preciso: La correspondencia deliberada con
una existencia previa de elementos extratextuales.
La elección de los nombres de los personajes de Stéfano
nos ofrece una llamativa lista de intertextos que, como escribí
anteriormente, desembocan todos y cada uno en una misma región:
La música, o, para ser más preciso, en la ópera o
en Verdi, o, en el caso de algún personaje en particular, en la
ópera y en Verdi.
La lista se compone
de esta manera:
1) Radamés, 16 años, hijo de Stéfano, lleva el mismo
nombre que el personaje principal de una de las más famosas óperas
de Giuseppe Verdi: Aída. (3) En esta obra, Radamés
es el nombre del capitán que, enamorado de la esclava etíope
Aída, rival de la hija del Faraón, es condenado a ser sepultado
vivo. Dentro de la cripta el capitán Radamés descubrirá
a su amada oculta en la oscuridad. Juntos y abrazados entonarán
el adiós a la vida. El nombre Radamés es extraño
para el contexto de la obra de Discépolo, puesto que no es de origen
italiano, ni español o criollo. Es de origen egipcio. Es evidente
que la elección de este nombre no es fortuita, por el contrario,
es premeditada y con un fin preciso: La intertextualidad.
2) Pastore, 40 años, discípulo de Stéfano, sucesor
del puesto de éste en la orquesta, remite también con su
nombre a un personaje principal de una ópera conocida: Il Re
Pastore de Mozart. (4) La alusión a Mozart
parece reforzada en el pasaje donde Stéfano habla precisamente
con Pastore y le pregunta: “¿Sabe quién es el
papá de la música?... No es el empresario que paga
a fin de mes, no: e Mozart.” Además, en el caso de este
personaje, la intertextualidad opera también en una llamativa coincidencia:
Los dos Pastore, el de Stéfano y el de Il Re Pastore,
cumplen un papel similar, ambos desempeñan el rol de “sucesores”:
En Stéfano, Pastore es el sucesor de Stéfano en
el puesto de la orquesta; en Il Re Pastore, Pastore es el sucesor
de Alejandro el Grande en el trono de Sidón.
3) Don Alfonso, 80 años, padre de Stéfano, también
podría establecer con su nombre una relación intertextual
con la ópera. En el caso de este personaje hay, a priori, dos posibilidades:
A) Remite a don Alfonso, personaje principal de La favorita (5)
de Donizetti. B) Remite a Alfonso de la ópera Alfonso
y Estrella (6) de Schubert. En cuanto al segundo
compositor cabe destacar que Stéfano habla de él y hasta
tararea La inconclusa (7), otra ópera
de Schubert, en el final del acto primero.
Hasta acá la lista se compone de personajes cuyos nombres remiten
a personajes principales de óperas célebres. A continuación
la lista se completa con nombres que llamativamente coinciden con el de
personas reales presentes de manera importante en la vida de Giuseppe
Verdi: Margarita, Ñeca, y el par Stéfano – Esteban.
En cuanto al nombre María Rosa, dada la amplia difusión
del mismo o de sus partes María o Rosa en infinidad de obras y/o
episodios de la vida real, se convierte en el único nombre que
no incluiré en la lista de posibles intertextos por riesgo a establecer
una relación que resulte ambigua o forzada, pues, al existir tantas
posibilidades, se vuelven dudosas cada una en lo particular. Así
pues, continúo:
4) Margarita, 40 años, esposa de Stéfano, lleva el mismo
nombre que la primera esposa de Verdi. Margherita Barezzi contrajo matrimonio
con Giuseppe Verdi el 5 de mayo de 1836.
5) Ñeca, 18 años, hija de Stéfano. El apelativo “Ñeca”
o “La ñeca” es un mote deformado de ciertos nombres
terminados en “nia”, utilizado sobre todo en estratos sociales
de origen itálico. Por ejemplo Herminia o Virginia. Aquí,
sorpresivamente, se establece otra relación intertextual, pues
es probable que Ñeca remita a Virginia, coincidiendo de esta manera
con el nombre de Virginia Verdi, o Ñeca Verdi si lo prefieren,
única hija mujer de Giuseppe Verdi y Margherita Barezzi, nacida
en el año 1837 (8).
6) Por último el par Stéfano – Esteban. Tomo a estos
personajes como un par indivisible por dos razones: Primero, porque se
trata del mismo nombre, puesto que Stéfano es la variante italiana
de Esteban, nombre de origen griego. Segundo, porque Esteban, 20 años,
hijo de Stéfano, artista como su padre (Esteban es escritor), es
el único integrante de la familia que de alguna manera comprende
a Stéfano y siente en carne propia los sufrimientos de éste.
En un momento Esteban le dice:
“Le comprendo, le compadezco y sufro por usted mil torturas.
(...) Siento su vida como en carne propia. Soy su continuación.”
(9)
En el caso de este nombre, el principal, que además es el título
de la obra, vuelve a evidenciarse un probable intertexto con la música,
y nuevamente con alguien relativo a la vida de Verdi. La historia es así:
Cuando Verdi era un niño manifestó un interés tal
por la música que a los 8 años el párroco de la iglesia
vecinal, Pietro Baistrocchi, decidió darle lecciones de órgano.
Los padres también ayudaron a esta afición infantil comprándole
una espineta (10) de segunda mano. La espineta debió
ser acondicionada y reparada. Así pues, fue contratada una persona
para llevar a cabo el trabajo. Y tanta fue la admiración que le
produjo a este señor el pequeño Verdi por su disposición
hacia la música que dejó una constancia escrita, una etiqueta,
pegada en el interior del instrumento, donde se dice el año de
la reparación y la impresión causada por el niño.
Este señor, que arregló el primer instrumento que Verdi
tuviera en su vida, se apellidaba Cavalletti; su nombre: Stéfano.
CONCLUIDA LA
LISTA, podemos ordenarla de la siguiente manera: Tres nombres de esta
obra remitirían a personajes principales de óperas importantes:
Radamés, Pastore y don Alfonso. El resto de los nombres está
ligado a la vida real de Verdi: Margarita, Ñeca y Stéfano
– Esteban.
Además, si incluimos a Radamés, por ser un personaje de
una ópera de Verdi, junto a los nombres que remiten a la vida de
Verdi, descubriremos que todos los personajes que han sido asociados al
compositor italiano conforman justamente el núcleo familiar completo
compuesto por el padre, la madre y los tres hijos, es decir, Stéfano,
Margarita, Esteban, Radamés y Ñeca.

Conclusión
El descubrimiento de estas relaciones intertextuales abre la posibilidad
a una nueva lectura del texto. Se ha dicho que esta obra de Discépolo
cuenta la angustia de Stéfano, debida a la imposibilidad de llevar
a cabo sus aspiraciones individuales, ahogadas bajo la presión
ejercida por su entorno, por lo ajeno, personificado en el resto de los
personajes que limitan su carrera artística con incesantes exigencias
materiales: Ropa, comida, una casa mejor, etc.
Stéfano dice:
“Por oírlos yorar, no me he oído.” (11)
Sin embargo, a partir de las intertextualidades, el texto sugiere ahora
un sentido subyacente al literal.
Cada vez que nuestro Stéfano, especie de Salieri de Verdi, intenta
escribir una ópera o crear música no lo consigue pues descubre
que ésta ya existe. La originalidad y la creación le están
vedadas.
“L´última vez que intenté crear —la
primavera pasada— trabajé dos semanas sobre un tema que m´enamoraba...
Lo tenía acá... (Corazón.) Fluía tembloroso...
(Lo entona.) Tira rará rará... Tira rará rará...
Era Schubert... L´Inconclusa. Lo ajeno ha pisado lo mío.”
(12)
Lo ajeno cobra ahora otra dimensión, pues si tenemos en cuenta
que el resto de los personajes remite o simboliza a otros grandes compositores
que preexisten a Stéfano, Verdi, Mozart, Donizetti, Schubert, etc.,
podemos pensar que esa asfixia que Stéfano siente dentro de su
entorno no está causada solamente por cuestiones materiales sino
también artísticas. Por lo tanto, el nuevo sentido que se
des-cubre en Stéfano de Armando Discépolo, provocado
por su evidente red intertextual, se compone de una reflexión sobre
el arte, que se agrega a la puesta en evidencia de las condiciones adversas
que debió sufrir el inmigrante en la Buenos Aires de principios
de siglo. La angustia de Stéfano reside ahora también en
la coerción ejercida por el peso de la tradición artística
y musical, representada por el resto de los personajes, sobre su propia
capacidad creadora.
Giuseppe Verdi fue un gran admirador de Shakespeare, Stéfano en
su angustia parece citar a este último cuando le dice a su padre:
“Cuanto más alto va, menos ve”. (13)
Así, L´ideale sucumbe en Stéfano,
“es el fracaso del hombre” y Shakespeare advierte:
“Cuanto más altas son las aspiraciones, mayor es la desgracia”.
Notas
(1)
Giuseppe Verdi: músico y compositor italiano, nació
en Roncole, Parma, el 10 de octubre de 1813 y falleció en Milán
el 27 de enero de 1901.
(2) Armando Discépolo, Stéfano,
Buenos Aires, Ediciones Colihue, 2002. (pág. 79). Todas las citas
corresponden a esta edición.
(3) Aída: Ópera en cuatro actos.
Los dos primeros y el último divididos en dos cuadros. Compuesta
para 1a inauguración del Canal de Suez, en l870, su estreno tuvo
que ser pospuesto hasta el año siguiente, por no haber llegado
de París los vestuarios y el decorado a causa del bloqueo alemán
de la ciudad (1870/7l). Se estrenó, por fin, en El Cairo el 24
de diciembre de 1871.
(4) Il Re Pastore: Ópera en dos actos
con música de W. A. Mozart (1756-1791), con libreto de Pietro Metastasio.
Este libreto ya había sido utilizado por Giusseppe Bonno (1751)
y por Christoph W. Gluck (1765). Se estrenó en Salzburgo el 23
de abril de 1775.
(5) La favorita: “Spirto gentil”,
ópera compuesta en 1840 con numerosos fragmentos de otras, su aria
más afamada, cantada por el joven Fernando, enamorado de Leonor,
favorita de Alfonso XI, fue compuesta durante los ensayos previos al estreno.
En 1850 La Favorita de Donizetti estrenará el Teatro Real
de Madrid.
(6) Alfonso y Estrella: Ópera escrita
por Schubert en 1821-1822, con un libreto basado en un episodio de la
Reconquista en Asturias, en tiempos del rey Mauregato.
(7) Inconclusa: Sinfonía n°8
en Si menor. La sinfonía Inconclusa o Inacabada
de Schubert consiste de sólo dos movimientos. El tercero y el cuarto
no fueron escritos o están extraviados. Fue dedicada a Musikverein
de Graz quien había hecho de Schubert un miembro honorario. Hay
muchas interrogantes de por qué esta sinfonía no fue terminada.
(8) Virginia Verdi falleció súbitamente
al año siguiente de su nacimiento, en agosto de 1838. Su hermano
Icilio Romano corrió la misma suerte en octubre de 1839. Contando
ambos tan sólo quince y diecisiete meses respectivamente, se presume
que ambas muertes fueron producidas por encefalitis.
(9) Ob. cit. (pág. 102)
(10) La espineta, instrumento utilizado desde el S.XVI
hasta mediados del S.XVIII, es un clavecín pequeño, de carácter
doméstico, normalmente con una cuerda por nota. Sus cuerdas son
más cortas, y frecuentemente se orientan diagonalmente al teclado
para ocupar menos espacio.
(11) Ob. cit. (pag. 104)
(12) Ob. cit. (pág. 94)
(13) Ob. cit. (pág. 78)
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