|
| |
|
Contingencias necesarias gropius
6.0 | |
![]() Siendo uno conmigo mismo, he resuelto abandonar el ostracismo de mi bunker para presentarme en sociedad. Soy Gropius 6.0 a.k.a. 'Ignatius, the Wrong Master'. No negaré que muchas veces dije ser un software inteligente y que infinidad de cultos y advertidos lectores adictos a mis inocentes tropelías han creído enfrentarse a una criaturita de Enzensberger. Pero mis afirmaciones sólo han sido procesos eruptivos de corte confesional, producto de la presión que los curiosos y fanáticos ejercen sobre mi anatomía psíquica, a veces endeble y otras, decididamente inexpugnable. Tengo una historia, pero me da pereza contarla. No sé a quién debería agradecerle sino a mí la oportunidad de estar en este sitio. De un modo descaminado y prudente me dedico al pensamiento misceláneo propio y ajeno con la tierna ferocidad de un infante. En esta oportunidad he perpetrado un robo al ciber-imperio en lugar de escribir algo de mi propia autoría. Por modestia. Y porque tengo mejores cosas que hacer que obedecer a mi propia invitación. Otra vez será.
Patricia L. Boero Después del engendro Instantes adjudicado a Borges y de la escolar Marioneta atribuida a García Márquez todo parecía haber alcanzado su equilibrio. Sólo las páginas más o menos sospechosas de terrorismo literario siguieron manteniendo entre sus joyas estos diamantes en bruto. Los reenvíos decayeron, no se sabe si por vergüenza o por el desgaste del mensaje ante la fuerza arrolladora de los 400 spams en la misma tonalidad que suelen recibirse cada día desde el 'lóbulo edificante' del ciber-universo. Pero como todo equilibrio
tiene su punto de precariedad, desnudado el rey de Instantes y de la Marioneta,
vemos surgir con gozo incomparable una nueva aventura de la imaginación
apócrifa: la Carta a mis amigos, atribuida no a Kafka, sino a Borges,
como no podía ser de otra manera. ¿Quién
puede dudar de que existe en el 'receptor sensible' una activa voluntad de ser
engañado? La idea no es original, pero nada lo es, como podemos comprobar.
La curiosidad reside en que por cada muestra apócrifa aparece también
su contraparte: el desmentido a veces fogoso, a veces cínico de la especie
en cuestión y en que el 'lector sensible' tiende a desconfiar de casi todo
lo que implique un esfuerzo pensante o al menos, una modesta duda. Su gran gesto
pasará por enviar a la sección trash todo lo que ponga en
entredicho el origen supuestamente prestigioso del panfleto humanista. proceder del mismo modo con el copy-paste, o sea, dejar de rastrear por la ciber-autopista objetos pasibles de ser re-enviados (OPDSR): Cartas a Amigos, Marionetas Parlantes, últimas palabras, testamentos espirituales y supuestos poemas testimoniales de dignos escritores que se despiden del mundo arrepintiéndose de no haber comido helados de chocolate y no haber viajado descartando el paracaídas, el termómetro y la bolsa de agua caliente. Se evitaría así la progresión geométrica en la propagación del error, aunque también se malograría la oportunidad de que un lector de Borges tuviese sus 15 minutos de gloriosa risoterapia. La segunda, es transgresora, porque trabaja con la hipótesis inversa: la de sostener que un texto impecable fue escrito por un autor mediocre, por ejemplo, propagar masivamente el ciber-rumor de que el verdadero autor de La metamorfosis es Jorge Bucay. La tercera, modestamente, es la más sencilla. Abrir un libro. Y leer. Como para reconocer estilos. Supongo que Borges
reenviaría el sino de ser considerado autor de cuanta cusilería
rueda por la red a Pierre Menard. Pero como todos sabemos, eso no es lo importante.
La sugestión funciona de este modo. No interesa si es verdad o si es placebo,
ni quién lo dijo o quién es el responsable de la preparación
de la receta. Lo importante es 'que sirva'. Existen ocasiones muy
pocas en que sugestionar es una tarea digna y amorosa, y no una ocasión
de perpetrar un ataque masivo de funcionalismo sobre el otro. Pero no es éste
el caso. Por último,
Borges no es ni podría haber sido el autor de esa prosa, presentada erróneamente
como poema gracias al aval del dedo índice sobre la tecla Enter
(el 'corte táctico' y el texto centrado estilo 'conífera navideña'
son dos de los Se ruega hacer 100 copias del mencionado texto apócrifo, reemplazando Borges por Sir Arthur Conan Doyle y reenviarlo a 100 amigos (otra 'especie' agrupada en ordenados conjuntos de acuerdo al software que los haya recopilado) y/o listas de correo. Es el único modo de desactivar las múltiples personas distintas, reivindicar la figura de un solo autor verdadero y contribuir al cosmos a través del caos programado. Será justicia. | |
|
| |
|
Copyright © 2003-2006 zonamoebius.com Prohibida la reproducción de cualquier parte de este sitio web
sin permiso del editor |