Los "otros mundos" de Blok
Laura Celani




Aleksandr Blok nació en 1880 en Petersburgo. Comenzó a escribir a finales de los '90 y en 1903-1904 publicó sus primeros versos. Alcanzó su máxima madurez creativa y la más alta resonancia entre 1907 y 1916. Sus últimas obras -Los Doce y Los Escitas- fueron escritas en 1918. El poeta murió en 1921. En su creación se pueden distinguir los rasgos de este tiempo agitado, mutable y lleno de trastornos.

A.B. dividió su obra lírica en tres libros, mas no se trata simplemente de una división exterior, mecánica, de un "conjunto de poemas". Como dijo el mismo poeta, cada libro es una etapa significativa de su camino de vida o de arte y juntos componen una preciosa trilogía que "recoge en un único círculo sentimientos y pensamientos".

Comenzó con sumergirse en "sueños y nieblas" con la fe mística en "otros mundos" en el más allá, con una desdeñosa indiferencia hacia el mundo "de acá". La lírica juvenil de Blok está escrita en un idioma extremamente incomprensible, lleno de alusiones misteriosas, de alegorías; habla de las emociones profundamente íntimas de un alma solitaria, indiferente a la realidad de su entorno.

Por origen, educación y lazos familiares, Blok pertenecía a la crema de la intelligentsia noble de científicos y artistas. Su padre (a quien no logró conocer) era profesor-jurista y filósofo; su abuelo era un famoso estudioso de botánica y rector de la Universidad de Petersburgo; su madre, su abuela y los tíos eran escritores y traductores, así que desde su infancia siempre vivió en un entorno literario y fue educado en el más profundo respeto por la literatura rusa clásica.

Todo esto es evidente en los primeros versos de B., que en sustancia retoman temas, motivos, imágenes y el idioma de sus poetas preferidos.

No fue un estudiante brillante, le gustaba la pereza de la casa de campaña en los alrededores de Moscú, no se acercaba fácilmente a sus coetáneos y lo que escribía sólo lo enseñaba a su madre, quien toda la vida fue para él la persona más cercana y querida.
Decidió inscribirse en la facultad de leyes, pero pronto decidió cambiarse a la de historia y filología. Fue seducido por el teatro, cosa que aparece bastante claramente en el léxico de su poesía.

A partir de los años 1899-1900, la esencia de B. fue sujeta a agudas mutaciones, amorosas y místicas. El amor por la esposa se funde con la sensación de maravillosas, alarmantes señales y presagios que, según su propia convicción, "estaban saturados por el aire de los últimos años del viejo siglo y de los primeros años del nuevo". En el verano de 1901, todas estas sensaciones fueron reforzadas por la poesía de Vladimir Soloviov, quien le produjo una aturdidora impresión que él consideró una "revelación". En esos versos, B. halló la respuesta a sus alarmas caóticas, a sus turbaciones, a sus visiones. En la misma época, encontró la poesía rusa simbolista.

En 1903, B. completa su concepto de creación mística como expresión de las fuerzas vitales, agregando que, aunque él no tuviera muchas "fuerzas hacia la vida", ellas se manifestaban en versos. La creación artística puede nutrirse y vivir sólo de esta fuerza; ella no soporta las "especulaciones", las áridas abstracciones. "El poeta -dice B. - queda poeta en su profundidad, es decir amante e insensato. Cuando las cosas llegan al punto más importante, abre el corazón y no la mente, lleva en sus manos una espada y no una pluma; explotará hacia la ventana, esparciendo todos los rollos de versos y pensamientos. Pone la vida en el amor, no en la idea. La raíz de la creación está en Ella quien inspira, y Ella inspira en todo, también en la teoría. Mas si Ella lo quiere y lo pide, las teorías caen y sólo queda esta viva y flexible raíz".

Es en este período que en los versos de B. resuenan "otras" notas, diabluras, originales demonologías, surgen los temas de la no armonía y aparecen monstruos alados y cornudos.
B. va ligándose al ambiente simbolista, con Zinaída Hippíus, Valeri Briusov, Andrea Belii. Y, a finales de 1904, viene a la luz su primera colección de poemas, Los versos de la bellísima dama. La primera sección está formada por el ciclo Ante lucem, al que pertenece el poema Gamaiun, que examinaremos más adelante. La crítica acogió el libro muy tibiamente, aunque B. encontró cálidos admiradores en el círculo de los jóvenes literatos.

En los días de la primera revolución (1905), en los versos de B. aparece la imagen simbólica del pueblo "algo azul en el gris armiak" (1). Después de la revolución, B. entra en una etapa de transición, que en su creación se manifiesta por fuertes contrastes.
Luego de haber perdido el gusto por la mística religiosa, B. se abre al tema del "misticismo en la cotidianidad" y empieza a estetizar la gris situación de la vida diaria ciudadana, descubriendo en ella, "en el mágico torbellino y en la luz, espantosas y espléndidas visiones de vida". En versos geniales, escribe un realismo fantástico, transformando la vulgaridad y las costumbres banales en algo lleno de misterio.
La cuestión de la lírica interesa a B. de manera particular. En la expresión lírica, incluye no sólo y simplemente un género literario, sino una visión artística del mundo, una bien definida actitud del artista hacia la vida. Dice: "La cosa más grande que la lírica pueda hacer es enriquecer el alma y complicar las emociones; ella no siempre las agudiza sino a veces, al contrario, las atenúa, llenando el alma de inimaginable caos".

La creación dramática y teatral de B. en este período testimonia la definitiva desilusión del poeta en su fe juvenil, y el gran ciclo lírico Juramentos de fuego y de tiniebla es una abierta declaración de la nueva disposición del poeta hacia el mundo, de su tendencia "desde la lírica hacia la tragedia". Poco a poco, B. dirige su discurso sobre la vida real y los hombres verdaderos, con riqueza de imágenes puntuales, concretas, materiales, con detalles y particularidades de paisajes, de seres, de circunstancias.

B. sigue revisando sus opiniones sociales y artísticas y entra en abierto conflicto con su alrededor y con sus amigos. En la variedad de temas de la madurez de B., se pueden identificar algunos fundamentales, dominantes en su poesía, por ejemplo el tema del "mundo terrible", del dolor moral y de la profunda desesperación del hombre, condenado por las bárbaras leyes de este mundo a una "melancolía forzada y a forzados suplicios".

En los años 1907-1908 aparece en los versos de B. el tema de la patria. La Rusia de B. no es la Rusia verdadera, sino la Rus' (1) fabulosa y sin tiempo, una Rusia gitana, encarnación viva de "libres y potentes elementos", capaz de meter las alas al alma con el entusiasmo de la desesperación y de la tempestad. La mejor creación dramática de B. es, sin duda, La rosa y la cruz, donde el poeta pasa del teatro simbolista de la máscara a un teatro de imágenes y carácteres humanos y aparece el tema de la tragedia del hombre moderno.
En 1917, B. empieza a inclinarse hacia el punto de vista internacionalista y observa con atención a los bolcheviques, y es entonces que, cual reconocimiento eterno del sentido universal e histórico de la revolución, escribe Los Doce y Los Escitas, obras que tuvieron enorme resonancia.
De repente, después de estas dos obras, B. deja de escribir versos. Mal soporta su silencio y busca una explicación: había perdido el acuerdo con la orquesta universal de la vida.

Es la primavera de 1921, la última de B. En Kronstadt ha explotado la rebelión contrarrevolucionaria. Sobre el puente de la Neva, G. Ivanov encuentra a B. parado bajo el cielo rojo por la puesta de sol, escuchando los golpes de cañón. "Disparan... -le dice a Ivanov - ¿Cree usted en la victoria de los rebeldes? Yo no". En el silencio de su mundo poético, bajo el trueno de la nueva época que se acerca, así se cierra tristemente el camino humano de un gran poeta.


 

Gamaiún, ptítsa vesháia

1 Na gládiaj biesconiéchnij vod,
2 sakátom v púrpur oblechénnij,
3 aná vesháiet i paiót,
4 ne v sílaj krríl padniátz smiatiénnij...
5 Vesháiet ígo slíj tatárr,
6 vesháiet kásnei riát krrovávij,
7 i trús, i gólad, i póllar,
8 slodéiev sílu, guibelprávij...
9 Predviétchnim ullásm abiát,
10 prekrásnim lik gorít liubóviu,
11 no vieshéi právdoviu svúchat
12 ustá, zapekshiésia króviu.


Gamaiún, ave profética

Sobre el espejo de las aguas infinitas,
envueltas en el rojo del ocaso,
ella es profética y canta,
no está en la fuerza de las alas levantarse turbadas...
Profetiza el yugo de los malignos tártaros,
profetiza una serie de sangrientos castigos,
y el temblor, y el hambre, y el incendio,
la fuerza de los malhechores, la ruina de los justos...
Envuelto en el terror ancestral,
el bellísimo rostro arde de amor,

mas con la verdad de las cosas resuenan
los labios, cerrados por la sangre.

 

 

Inspirado por una pintura de Vasnezov (ahora en la Galería Trediakovski), este poema es su descripción y también una visión ulterior, un cuento construido con una trama ya existente.

Los primeros dos versos pintan un escenario fantástico, que tiene los colores característicos de Blok: el azul, implícito en el verso 1, de la expresión "aguas infinitas"; y el rojo del verso 2. Fuertemente enlazados con los colores están los dos elementos del agua (v. 1) y del fuego (v. 2): elementos básicos del universo, constituyen los objetos, y uno se opone al otro. Son, además, elementos de la cábala y de los rituales de los Magos.
El íntimo vínculo entre estos dos versos se encuentra también en el sonido -nij de biesconiéchnij (v. 1 -infinitas) y oblechennij (v. 2 -envueltas). Se deduce una imagen de transgresión: en contra de la norma, es el fuego que derrota el agua. Este concepto se hace más fuerte por la posición de la palabra zakátom (del ocaso) al comienzo del v. 2, mientras el agua aparece en la segunda parte del v. 1.

Después de estos dos versos (el escenario de una acción teatral), aparece el personaje y sólo el título del poema nos dice quién es esta aná (ella) que, aparecida en el v. 3, se carga de una gran riqueza de significados, debido a la repetición del verbo vesháiet (profetiza) en los versos 3, 5 y 6. En el v. 3, la acción de profetizar está enlazada con la de cantar, evocando imágenes mitológicas: las sirenas, las arpías, que profetizaban cantando y cuyo canto era, frecuentemente, presagio de ruinas. Aquí, por lo tanto, la canción asume una connotación negativa: el trastorno de Gamaiún al profetizar el futuro es tan fuerte que le impide volar y tiene que hacerlo a pesar de sí mismo. Los versos 5, 6, 7 y 8, con estructura paralela, son escandidos por un ritmo regular, mas el acento trunco de tatár (de los tártaros) en el v. 5 y la repetición del verbo vesháiet (profetiza) en el v. 6 hace más apremiante la voz que, como Casandra, predice sólo ruina; y en el v. 7 la repetición regular de la conjunción "y" aumenta la sensación de angustia en un ritmo que se parece a una huida, para alcanzar su ápice en el verso 8 con palabras bíblicas ("la ruina de los justos") que, con el sonido de la aspirada, quedan suspendidas y prolongadas como un eco, además con puntos suspensivos.

También el verso 9 está todavía bajo la enseña del miedo, el ritmo escandido con fuerza, mientras el verso 10 se despliega en una imagen de amor, el ritmo disminuido por la cesura a la mitad del verso, por la pausa después de gorít (arde) que aísla la palabra liubóviu (de amor), que resulta extremadamente larga. Es exactamente esto lo que hace sobresalir la disyunción inicial del verso 11 (no = mas), quebrando el encanto que parecía ser establecido por el amor e introduce la connotación negativa de "la verdad de las cosas", de la realidad. La frase partida entre el verso 11 y 12 (resuenan/los labios) evidencia el verso 12: hasta el ave profética ha sido arrebatada por las ruinas profetizadas. En los versos 9 y 10 hay una reiteración a nivel fonético PREdviéchNIM - PREkrásNIM (ancestral - bellísimo). La belleza es el elemento base del universo, siempre ha existido, fuera de la temporalidad, eterno. Como la verdad: nos sentimos autorizados a este enlace por la asonancia (PRAvdoviu= con la verdad) del verso 11.

Aunque el poema haya sido inspirado por una pintura, podemos conjeturar una coincidencia entre el ave con cara de humano y el poeta-vate. Dice Viktor Orlov acerca de Blok: "…sintiendo con agudeza extraordinaria el derrumbe del viejo mundo y la crisis de su cultura, presa de una sensación casi física de un cambio nunca oído que se acercaba y de una rebeldía nunca vista…".

El poeta, el único que de verdad puede oír, quisiera callar y ser insensible al "estruendo subterráneo de la historia".


1 .vestido campesino ruso
2. término que se refiere a la Rusia más antigua y legendaria


BIBLIOGRAFÍA

Colección completa de sus obras en ocho volúmenes, Moskú - Leningrad 1960 - 1963
Cuadernos de apuntes, Moscú, 1965

OBRAS PRINCIPALES DE ALEKSANDR BLOK

Versos de la bellísima Dama (1907) - incluye Ante Lucem, La barraca de los saltimbanquis (1907), La desconocida (1907), La máscara de nieve (1907), El mundo terrible (1909-1916), La situación actual del simbolismo ruso (1910 - ensayo), La rosa y la cruz (1913), Los Escitas (1918), Los Doce (1918)

MONOGRAFÍAS Y ENSAYOS GENERALES

BONNEAUS, S. - L'univers poétique d'A. Blok, Paris, 1946; GOODMANN, Th. - Aleksandr Blok, eine Studie zur neueren russischen Literaturgedichte, Königsber, 1936; LAFITTE, S. - Alexandre Blok, Paris, 1958; ORLOV, V. - Aleksandr Blok, Moscú, 1956; BAZZARELLI, E. - Blok e la metafora, Milano, 1972; POZNER, V. - Litérature russe, Paris, 1929; ERLISH, V. - Il formalismo russo, Bompiani, 1966; LOTMAN, J.M. - La struttura del testo poetico, Torino, 1972; PLEBE, A. - Significato e funzione del simbolo nel simbolismo russo, Torino; SVIATOPOLK-MIRSKI - Storia della letteratura russa, Garzanti, 1965


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